domingo, 25 de mayo de 2014

Isabel Perales, la sastra que enseñó a cantar "La Internacional"


Veo con satisfacción que premian con un “Goya” a Isabel Perales, gran sastra y mejor persona.

Hoy este “loco del cine” no puede resistirse a la nostalgia y traslada su memoria al Madrid de los años 50 en los míticos Estudios Cea. Allí conocí a Isabel Perales, cuando yo era “meritorio” y ella figurante “distinguida” y doble “de luces” y “de acción” de las más famosas actrices de la época. Comíamos varias veces juntos porqué coincidíamos en el restaurante “de los pobres” de Nico. Existían en aquellos años dos restaurantes, uno reservado para los actores importantes y los técnicos cualificados, y otro para los auxiliares, meritorios y figurantes. Aún existía una solución más económica: tomar un bocadillo en el chiringuito de la Jesusa, en el paseo de Arturo Soria.

Isabel Perales cumplió los ochenta y yo estoy a punto de cumplirlos. Dos vidas de viejos amigos dedicadas totalmente al cine. Compartimos muchas películas, calculo que más de veinte, durante más de cuarenta años. Las últimas fueron: 1492 LA CONQUISTA DEL PARAÍSO de Ridley Scott y el documental SARA, UNA ESTRELLA de José Briz, ya a finales del pasado siglo.

Dobló a numerosas actrices, entre ellas a Sara Montiel (incluso en USA), Paquita Rico y Sofía Loren.

Humberto Cornejo, propietario y alma y vida de la sastrería de la calle Magdalena, guardaba trajes de época como viejos tesoros y reformados, según las medidas de los actores escogidos, podían servir como “nuevos”. Recuerdo que Cornejo y Perales se ponían de acuerdo y llegaban a un acuerdo para las películas cortas de presupuesto porque conocían los almacenes como la palma de sus manos. Existían trajes medievales que hicieron, debidamente acoplados, más de diez películas.

Recuerdo que en ASESINATO EN EL COMITÉ CENTRAL de Vicente Aranda rodábamos una escena con la cremación “ficticia” del cadáver de Santiago Carrillo cantando “La internacional”. La película se rodaba con sonido directo y la mayor parte de la figuración y los técnicos no sabíamos la totalidad del himno marxista. Isabel ensayó con entusiasmo con nosotros antes del rodaje. En la filmación salió como figurante, en la primera fila con el puño en alto, pero cobrando un “complemento” por su doble función de sastra y figurante. No lo hacía por egoísmo sino porque no podía ser una “esquirol” ante sus compañeros de Comisiones Obreras (había sido fundadora de la sección de cine desde los tiempos de la clandestinidad). Ella confesaba ser una entusiasta marxista en épocas franquistas y era tan buena profesional que la contrataron muchos directores franquistas.

Fue “incombustible” superando malas pasadas de ¿amigos? y graves accidentes. El cine español no habría sido igual sin ella.

Un deseo, con todo corazón y mucho cariño: Que la familia y los amigos la conservemos muchos años, porque lo merece y será un placer para nosotros.

J.A. Pérez Giner

2 comentarios:

  1. ¿Es la misma Isabel Perales que aparece en la novela de Almudena Grandes "Las tres bosdas de Manolita"?

    ResponderEliminar