viernes, 18 de abril de 2014

Ha muerto García Márquez


Ha muerto el escritor Gabriel García Márquez.

Durante los años que vivió en Barcelona y sus posteriores viajes tuve muchos contactos con él y quiero recalcar dos frases que me impresionaron y que reflejan la gran “humanidad” y honradez del Premio Nobel:

1.- Una noche con Gabo, Muñoz Suay y con varios amigos asistí al espectáculo del viejo “Molino” y mostró su admiración por “La Maña”, de la que dijo: «Eso sí es difícil y no escribir: mantener la picardía y los chistes atrevidos, sin ofender a nadie».

2.- Otro día comiendo en el Restaurant “La Puñalada”, que despareció hace años y era uno de sus “favoritos”, opinó sobre la inspiración: «Yo creo que los escritores vagos tienen como excusa “la inspiración”. Yo, que soy marxista y creo en que todos debemos trabajar, cada mañana pego un grito “Ven inspiración” y cuando hago mi jornada laboral de siete horas, o más, descanso, como el guardia de circulación o el minero».

Fue un “loco” por el cine desde que en los años 50 estudió en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma. Fue guionista con diversa fortuna. Recuerdo con cariño y admiración su guión de la película de Ruy Guerra: FÁBULA DE LA BELLA PALOMERA.

Ninguna de sus novelas famosas fueron trasladados a la pantalla con éxito. Destacamos como excepción la “muy correcta” CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA de Francesco Rossi, por cierto con mucha intervención catalana. Rechazó ofertas multimillonarias para permitir la adaptación de CIEN AÑOS DE SOLEDAD, que consideraba imposible de adaptar al cine.

Permanecerá “vivo” en nuestra memoria.

J.A. Pérez Giner

1 comentario:

  1. Recordo un sopar, no, més de dos i tres sopars, amb en Gabo i en Vargas Llosa quan en Mario no era el que ara és... Sopàvem en alguna tasca del Poble Sec, prop de la Fira de Montjuïc, entre sessió de tarda i sessió de nit de la "Semana Internacional de Cine en color de Barcelona". En Gabriel i en Mario eren un cinèfils que parlaven el nostre mateix idioma: el de les imatges... Amb en Gabo vam compartir alguns dinars a "La Punyalada", que estava als baixos de les nostres oficines. En Ricardo Muñoz Suay era el que ho organitzava tot .Jo, pobre de mi, els mirava, els escoltava i era conscient (no del tot) de que era testimoni d'alguna cosa important... Cada cop que desapareix un de les nostres icones d'aquell temps, anem desapareixen una mica nosaltres mateixos. I és com si ens anéssim fonen i del nostre esperit, dels nostres records, desapareguessin uns bocins que mai més recuperarem...

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