viernes, 18 de marzo de 2011

Productor de Riesgo

Ana López Varela en ADN del 17 de Marzo, publica un articulo encabezado por estas frases:

PRODUCTOR DE RIESGO: VAN POR LIBRE Y APUESTAN POR FILMES DIFÍCILES
Adrián Guerra, Lluís Miñarro o Isona Passola redefinen este papel en el cine español.

Y después de reconocer el triste papel que las películas españolas han representado en las recaudaciones de cine del año 2010, alude a los casos extremos de riesgo asumidos por los productores de BURIED, PÀ NEGRE y UNCLE BOONMEE RECUERDA SUS VIDAS PASADAS.

En uno de sus párrafos muestra su especial predilección por Lluís Miñarro escribiendo:

Guerra y Passola son nombre de referencia en el sector. Como lo es, por encima de todos, el de Luis Miñarro, que ha defendido en infinidad de ocasiones que la “ligazón con la industria es lo que ha sacrificado la evolución del cine a niveles de lenguaje”. Tal vez por eso, el productor catalán invierte en proyectos difíciles de colocar como UNCLE BOONMEE RECUERDA SUS VIDAS PASADAS, del tailandés Apichatpong Weerasethakul, que ganó la Palma de Oro en Cannes 2010, o el último trabajo de Raya Martín, el enfant terrible del cine filipino.

1 comentario:

  1. Productor de riesgo
    Van por libre y apuestan por filmes difíciles | Adrián Guerra, Lluís Miñarro o Isona Passola redefinen este papel en el cine español
    Ana López-Varela

    Hace dos años -cuando los ocho Goya de Celda 211 y los siete deÁgora -todo eran sonrisas en la industria del cine patrio.

    La taquilla de 2009 había sido redonda [la segunda mejor de la década] y los distribuidores se frotaban las manos ante el germen de una ley que acabaría con la piratería digital.

    Pero las cosas han cambiado. Mucho. En 2010 ninguna película española entró en el Top 10 de las más vistas en el país. Y las más premiadas y rentables, nada tuvieron que ver con el peplum de Amenábar.

    Se ajustan más al modelo de Buried, el filme del gallego Rodrigo Cortés que revolucionó la cartelera con un filme de bajo presupuesto y estrella de Hollywood incluida (Ryan Reynolds). La película ha recaudado más de 14,5 millones de euros internacionalmente. Y su presupuesto fue sólo de 2 millones de euros.

    Poco riesgo, más beneficio

    En Estados Unidos, cintas low cost como El proyecto de la Bruja de Blair (1999) y Paranormal Activity (2007) ya animaron a gigantes como Paramount a apadrinar proyectos con riesgos pequeños que acaban generando grandes beneficios.

    En España son un puñado de productores kamikaze los que están volcándose con propuestas de ese tipo. Como el canario Adrián Guerra que creyó en Buried [su pri mera producción] y ahora trabaja para Red Lights- proyecto de Cortés con Sigourney Weaver y Robert De Ni-ro-. El joven de 26 años, cofundador de Versus Entertainment, montó su distribuidora hace seis junto a Alejandro Miranda. Desde entonces han editado más de cien cintas.

    Otro buen ejemplo es la veterana Isona Passola. Una de las claves de la productora de Massa D'Or es una estrategia apoyada en ayudas y participación de las televisiones públicas. Para Pa negre, el multipremiado filme del mallorquín Agustí Villaronga, consiguieron sufragar un 82% de los cuatro millones de euros de presupuesto con subvenciones.

    Esa es una vía explorada durante años por los productores de siempre que se escapa a las nuevas generaciones. Los recién llegados suelen buscar fondos con preventas en el extranjero y capital privado.

    Guerra y Passola son nombres de referencia en el sector. Como lo es, por encima de todos, el de Luis Miñarro que ha defendido en infinidad de ocasiones que "la ligazón con la industria es lo que ha sacrificado la evolución del cine a niveles de lenguaje". Tal vez por eso, el productor catalán invierte en proyectos difíciles de colocar como El Tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas -del tailandés Apichatpong Weerasethakul, que ganó la Pal ma de Oro en cannes 2010 o el último trabajo de Raya Martin -el enfant terribl e del cine filipino-.

    Otros casos de productores arriesgados son Mariela Besuievski (socia y pareja de Gerardo Herrero, productora con Tornasol Films de Balada triste de trompeta); Juan Gordon (Morena Films, productor de filmes como También la lluvia o Celda 211), Borja Pena (de Vaca Films, productora de Secuestrados- que costó 700.000 € y se ha vendido a 40 países de EE UU, Reino Unido, Alemania, Canadá, Japón o Latinoamérica); o Manuel Monzón (de Vértice Cine, productor entre otras de La habitación de Fermat, dirigida por Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña).

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